sábado, 19 de agosto de 2017

el ciclo de la casa viva




en una casa mora, 
viva es sua namorada

los colores se le paran enfrente y le dicen:
 ¡ey! acá estoy

se va moviendo la casa,
baila el salpicar de los pájaros
y el regueton del barrio,
baila la música del que vende huevos
y el pregón del verdulero.

la casa  está incompleta, siempre en construcción,
las primeras paredes son capas frías 
las que vinieron después calientes.

en el piso está la boca vieja que quiere empezar a hablar,
va perdiendo los dientes,
no se le entiende lo que dice.
se come las cucarachas y los piojos.

tiene ventanas a la altura de los ojos, en ese horizonte,
y ventanas que miran el cielo 
fueron puestas a puro abrir agujeros en la pared.
algunas están cerradas por siempre
y algotras nunca lo hacen del todo,
una hendija permite entrar y salir al gato,
el chijete y los moluscos del tiempo.

las puertas fueron cambiando de lugar y tampoco traban,
más bien están abiertas e ilusoriamente resguardan.

donde hubo cemento ahora hay barro y cal
y sobre el barro, palos y escombros
y sobre el escombro, pasto
una parte del techo está lleno de tierra, yuyos e insectos,
el otro está cubierto por una lona negra
para que no entre el agua por las tejas rotas,
igual si llueve mucho el agua entra por los palos.
un par de ollas y tupers la contienen mientras dura la caída. 

la casa viva guarda secretos
y mensajes escritos en las paredes que ya no están,
es cierto.

en ella murieron personas y ocurrieron sus funerales.
y desde una estrella, una noche de noviembre,
con el aire oliendo a mamones y floripondios
le nació un niño al que nombraron y bendijeron.

la misma casa parió otra más grande,
parece un templo o un lugar donde re-encontrarse

en la casa que mora hay un jardín.
en realidad hay varios jardines, los que se ven y los que no
y de los que  se ven están los que se imagina y los que ya fueron,
los jardines ideales, cultivados
con sus árboles frutales, un gallinero y la huerta,
un sueño de amor.

un día del principio, o del final,
la casa viva, famélica y viciosa
se fue comiendo sus cosechas sin volver a sembrar,
sus gallinas fueron desapareciendo
cazadas por las comadrejas
y el gallo murió agonizante, lleno de bichos.

la casa, como pudo, fue tragando sus sueños
bocado tras bocado.

ya no quisieron cohabitarla
ni copularla
tampoco se acercaron a libarla o exprimirla.
se quedó vacía la casa
autofagocitada

yanomora ninamora, yanomora ninamora

la tierra la fué cubriendo suavemente
digamos, absorbiendo

hoy día, sí pasas por ahí, ves una gran montaña,
con algunos árboles, plantas silvestres,
piedras y caca de perro
capaz, una mariposa blanca que revolotea
y se va

sábado, 15 de julio de 2017

carancho



Tenía la escoba apretada en la mano y le daba,
zam zam para un lado, zam zam para el otro
por ahí es que las escucho venir,
una, la más bajita de las que vive adentro, hablaba con alguien

ya no me aguanto más esta cara, me entendés
siento Un cansancio.
limpiar con trapos fétidos muebles viejos,
y el olor a perro podrido por los rincones,
en estos días de humedad es un asco
por eso no voy, te das cuenta.

seguía barriendo, ahora más inclinada hacia adelante casi doblando la paja por la fuerza que le echaba encima,
ellas adentro continuaban

las ojeras son dos pozos ciegos rebalsantes 
clavadas las comisuras para abajo como los extremos de una carpa iglú azotada por el viento,
y el entrecejo, qué decir, una cadena montañosa
no es que quiera dar pena
pero se me ha puesto esta cara,
como la máscara de ún muerto,
de fotos viejas de una pariente lejana o de esas que se encuentran en recortes pisoteados en la vereda 
cara de algo velado
¿me ves?

el tono iba subiendo con los zam zam, zam zam de la escoba 
empezó a barrer las paredes, las ventanas y  los marcos de la puerta

parezco salida de la sección policiales,
con esta cara de presa por luchar,
exiliada de guerra,
masacrada, 
por eso, no es que no encuentre las llaves para salir
pero es que con esta cara qué querés

¡¡¡zam zam zam!! ¡¡¡zam zam zam!!!  siguió con las hojas del patio que volaban por el aire en el impulso

¡que cara más rara!
¡un carancho!

y cuando menos se da cuenta, tiene la escoba agarrada como un bate, o un hacha y le asesta duros mazasos al tronco de un árbol

no sé sabe quien está adentro de la que golpea
quién se le pone adelante, la rodea y  se le vuelve a poner y a poner,
formando capas,
formando cuerpos como cáscaras

pafff paafffff, paffff pafff
 él árbol resiste la embestida

así no, así no puedo ir
má qué querés que haga

¡qué cara está la cebolla! le grita uno que justo pasa y la fisgonea sentada en el piso jadeante, con la escoba sobre el regazo partida al medio

martes, 11 de julio de 2017

Presentación del libro "El baño del sol"



"El baño del sol" es una historia que nace un atardecer de playa en Bajada Grande, en los ojos de un niño de casi 3 años. Más tarde, en conversación con su mamá fueron apareciendo los detalles, las preguntas y alguna respuesta. Este fue el primer encuentro: un niño, su mamá y el sol en el río. Al tiempo vendría el segundo, de manos de una joven mujer con su pequeña bebé, sus dibujos, colores e inquietudes. Los cuatro subieron a una canoa de papel, y lanzando palabras en líneas, remando en pinceladas, navegaron remolinos e inspiraciones; pararon en orillas a tomar descanso y así seguir al ritmo del agua. Hasta que una tarde llegaron con la canoa a la casa donde se hacen los libros y este fue el tercer encuentro. Allí con paciencia y también con tinta plasmaron cien veces este desplegable cuento que sigue circunnavegando hasta llegar a vos pequeño gran lector. 
Lo que no saben bien es porqué el libro les salió con forma de acordeón, será por afinidad a los sonidos que revolotean las costas y los corazones de por allí. Entonces para presentarlo invitaron a la música, y también a las luces, y prepararon un regalo hecho de relatos, sonido e imágenes.  Ahora vayan ustedes a recibirlo.

Retroproyección: Ekaterina Gelroth
Narradora:  Fernanda Alvarez
Participación: Nirvana Gelroth y Amadeo Guastavino 
Asistencia Técnica: Sergio Fabri
Musicalización: Emilia Cersofio y Gonzalo Díaz

Datos del libro:
"El baño del sol"
Idea: Amadeo Guastavino.
Texto: Fernanda Alvarez
Ilustración: Ekaterina Gelrth
Editado por la Editorial de la Fundación La Hendija.

lunes, 1 de mayo de 2017

El arte está aquí y allí

Uno

Paraná. Fin del verano del año 2017. Mediodía. Un hombre está parado arriba de una escalera a 9 pisos de altura, con ambas piernas a un lado y otro formando una v invertida, camina de costado haciendo la tijereta (o escalereta), en sus manos tiene un taladro y hace agujeros en una mampostería que está sobre su cabeza. Avanza sobre la escalera, al borde de la construcción sin arnes ni sostén, mirando hacia arriba con la pesada herramienta en sus manos mientras atraviesa la pared con la mecha .
Yo que soy la que voy por abajo, dentro de un colectivo de línea, desde la ventanilla lo descubro y me lo quedo mirando,deseando que el semáforo sea largo, buscándolo entre los huecos de los otros edificios cuando el colectivo arranca. 
Finalmente lo perdí de vista. Lo llevé conmigo, me acompañó el resto del día en mis quehaceres y quehablares. Me lo imaginé bajando de allí, yendo a su casa, alzando un gurí o tomándose unos porrones con sus compañeros en la esquina, me lo imaginé de muchas maneras, cuál sería el sonido de su voz y de qué temas le gustaría hablar.
Cada tanto, las veces que alguna dificultad me revuelca en el polvaderal, me acuerdo de él y de sus talentos entre el cielo y la tierra...

Dos

Paraná. Tarde de otoño. Una señora viejita viene caminando por la vereda. Tiene el pelo largo, suelto y algo reseco, peinado raya al medio y sujeto a los costados con sendas hebillas. Está vestida de blusa blanca y flores rosadas, metida a la altura de la cintura dentro de una falda azul gris larga hasta las rodillas. Lleva un bolsito colgado del brazo. Va comiendo una banana que tiene a medio pelar.
Mi hijo pequeño la vé venír, ambos la vemos venir. Él me dice dulcemente: "Mirá mamá que graciosa la viejita"
La contemplamos juntos. La señora avanza a paso veloz mientras come su banana. Le somos perfectamente indiferentes. Cruza la calle sin mirar para atrás y se aleja por la cuadra bajo los fresnos dorados de la siesta. 

miércoles, 4 de enero de 2017

tragaluz



está claro que uno o varios son
está claro, somos
pero el tamiz oscuro o una tela azul se interponen, trabando

esta espesura donde entro
espacio fumigado

debajo de la lengua se siente la ondonada
y adentro un corazón suculento

ya pase la frontera que creía
- o la imaginaria -
y sin embargo sigo siendo un panadero atascado en un tragaluz
sin poder pasar al otro lado,
exhausto del tironeo y la sacudida
con la luz cerca pero faltando el último soplo,
el empujón

o el desprendimiento de ese lado que permanece pegado al marco de la estructura
una parte aplastada en donde no se ve
...

¡oh! bienabenvenido zambullir el de la escritura
que en principio y finalmente me desprende
para seguir  viaje

domingo, 1 de enero de 2017

después de cáscaras



vaya ingenuidad si creo que las cosas ocurren porque sí y que estamos solos.
primero somos uno en el todo, después nos abren la puerta para llegar y la familia, a su manera, crea el nido.
entonces vamos creciendo, si tenemos la dicha, con la leche de la teta y sino con múltiples suplementos, pero crecemos igual.
siempre más o menos así por el resto de la vida crecemos, con la fuerza de lo vivo y divino y/o bien, con suplementos de todo tipo calidad y precio, pero crecemos igual. y siempre hay algo que nos desovilla hacia adelante dándonos una y otra vez la posibilidad de ser y de salir.

cuando cumplí 6 o 7 años mi mamá y papá me regalaron una bicicleta rosa. y más o menos a esa misma edad aprendí a escribir y empecé a ir a danza. y en una de esas tardes mi abuela nelly me enseñó a tejer en dos agujas.
con esas armas salí al mundo, anduve a los porrazos, casi siempre desconectada y dividida.
llegaron los amores, cada uno con su marca indeleble. las amigas, los amigos.
llegaron y siguen llegando.

y un día, de la mano de pedro entregamos y abrimos para que amadeo entrara.
y el maestro vino y nos bendijo para siempre.

cortes, rondas, danzas, muertes, cantos, trabajos, cocinas, viajes en renault 12, semillas, letras, casa viva, música, libros, crianza, besos, días y días.....

y encuentro a abrazo en el patito siriri y me da el soplo que faltaba.

cáscaras es el libro en papel pero cáscaras también es el libro vivo puesto en escena por las valientes hermanas guardianas jor barbiero, lauri sanchez, negra flor barrera, gretel schroeder, vale martinez, carla melella y emi cersofio.
anita romero encendió, apagó y sostuvo desde adentro afuera.
ceci mercado contuvo desde antes cada día y recibió, ofreció y cuidó.
todas trajeron sus propias cáscaras y sus ardores. devolviendo y creando un nuevo sentido al acto de comunicar.

gracias a alicia marquez  y mandy alvarez por por darme a luz y nombrarme
gracias juani alvarez, hermano y maestro, por las pinturas de tapa y contratapa y las enseñanzas desde que naciste que abrí mi frente al medio para siempre.
gracias flor gasparín por el prólogo y por tu mirada y corazón guías desde toda la vida.
gracias emilia por la vitalidad de la serpiente y la transformación de la tormenta (y cocinar tan rico)
gracias tani chaparro por construir el escenario, la casa y la hermandad.
gracias rodo pusula por copilotear el tablado.
gracias a vero streiger por ser interlocutora de algunos textos del 2007.
gracias maxi sanguinetti y fer puglisi por el respeto y la osadía. por confiar en su proyecto. y por generar lazos.

gracias a todo lo que no sé y se me escapa o no veo porque me hace seguir despierta, buscando y preguntando.
gracias a todos los que están presentes, no sólo acá sino en sus propias vidas. esta es la invitación más profunda.

gracias a los maestros que guían desde el más allá, vero kuttel, mario bozzi, pequeño silvestre grimberg, mis abuelas elisa gandara y nelly ruiz, mi hermano fede lusa, y especialmente a mi bisabuela juana morales a quien le dedico mi trabajo por entero.

un paso más
y sigo
sigamos
vamos todas y todos. 
creo que así es como funciona.

¡feliz año nuevo!

viernes, 16 de septiembre de 2016

este presente




¿qué cuerpo pide hoy mi danza?

este presente, este presente

las muchas capas rasposas,
las vizcosas capas,
las horrorosas y sin cabeza

a esto ya lo sé, en otra fuí decapitada

cuando se me hace la laguna, o se me borronea 
la palabra sale hecha un moco o caca

hace un tiempo ejerzo la tarea de percibir
qué hace bulto
de percibir lo uno y lo que difiere

 está ahí y está aquí

en eso que hace sombra y hace moho
que hace bulla que hace burla
eso que como molesta y como come
me refiero a lo que está pero no está y se siente e incomoda y duele
sabés de lo qué  te hablo

viste cuando estás segura de que algo está pasando pero no sabés como decirlo
es una sensación rara
con mal aliento
una sensación de frío en los huesos y articulación atrofiada
con los músculos rotos
la piel reseca 
las manos destrozadas

no tener ningún decoro en decir y ser menos clara,
menos clara

la relación de arriba para abajo y de abajo para arriba y entre los pares
un  desquicio

no se puede seguir
y se sigue y se sigue

sábado, 14 de noviembre de 2015

al desencadenar daré




(Texto escrito el 26/11/12, al año de parir,  en el cuaderno que me 
acompañó durante el embarazo, parto y  puerperio)

"pero la vida no se deja ni fijar ni inmovilizar en una posición dada..." (k. d)

Amadeo tenía fecha para nacer el 10 de noviembre. Los últimos días están escritos y descriptos en este cuaderno, hasta el día anterior al nacimiento.
El 14 de noviembre por la noche vino R (la partera) yo estaba por cocinar unas galletitas de zanahoria (que al final nunca hice) ella vino a dar cierre al hecho. No lo dijo directamente pero era evidente. hablamos de esperar un día más, mejor dicho que si para el día siguiente no nacía lo mejor era internarse y poner un goteo. La idea que subyacía implícita era de que sí había goteo y el parto venía tan demorado muy probable que terminase en cesárea.
Con R hablamos de cómo haríamos en el caso de internarme. ella en uno de los encuentros previos me había dicho que no quería pisar más "esos lugares". sin embargo esta vez me terminó diciendo que si yo necesitaba ella me acompañaba.
ya para entonces yo estaba tan entregada que me parecía que todo podia ser. aunque en el fondo sentía una profunda tristeza. hablamos un poco más y después ella se fué. me acuerdo que le preguntó a P  que pensaba y él dijo que por él esperaba que naciera sino que se muriera adentro... o algo así. pero él decía que iba a nacer.
Cuando ella se fué nos quedamos charlando con P Creo que hasta el bolso hice. Lloré mucho y me parece que P también.
A las 12 cuando empezó Dolina me acosté a escuchar y ahí empezó. Hay justo una filmación de ese momento, yo estoy en la cama y digo "me parece que ahí empezó"
Pasé toda la noche con contracciones cada 10 minutos, las tenemos anotadas. P las iba anotando por ahí él se dormía pero yo estuve toda la noche despierta. a las 6 de la mañana la llamamos a la partera. P le dijo que estaba con contracciones cada 10 minutos. Ahí vino ella y me escuchó la panza, en realidad escuchó el latido del bebé con un cono de madera que trajo. él bebé estaba bien, me hizo un tacto. me dijo que estaba dilatada pero que el bebé estaba allá arriba, que no sabía si nosotros habíamos mirado o mirábamos mucho las estrellas o qué, pero que A estaba allá arriba, que por lo poco intensa que venían siendo las contracciones estaba re dilatada, sorprendentemente. pero que el bebé tenía que encajar.
Las últimas veces que me había hecho ecografías A siempre estaba con el mentón hacia arriba, exactamente como mirando el agujero por el que iba a salir. Y J la ginecóloga, me decía que en cuantito él pegara su pera al pecho se encajaba y salía. así que seguía el bebé en esa posición, mirando  su salida. Y suponemos que así también estaba todavía cuando R lo tocó, allá arriba, sin encajar. lejos. Pero la dilatación iba bien.
R se fué. P la acompañó. dijo que en dos horas volvía y según como esté todo decidíamos qué hacer. cuando P entró buscó para que leamos un libro de unos amigos mexicanos que es el relato del papá durante los 9 meses de embarazo hasta el nacimiento que finalmente fue por cesárea y la última prosa habla de esa especie de tristeza y a la vez alegría de que por fin nazca, el tajo de la cesárea ahora es una sonrisa en la panza, o algo así.
Volvimos a llorar,  yo quería que A naciera y estuviera bien. ya no sentía miedo de nada. hicimos el bolso para ir a la clínica. sin embargo, seguía concentrada. Caminaba y caminaba y pegaba mi pera al pecho y le decía al bebé "pera al pecho, pera al pecho" hacía el movimiento y sentía que él también lo hacía.
las contracciones seguían. por ahí aumentaban pero mayormente eran cada 10 minutos.
después supe que cuando P acompañó a R al auto, ella le dijo que yo estaba haciendo todo bien pero que A estaba allá arriba así que seguro íbamos para la clínica a goteo, y que si el seguía sin encajar iba a cesárea.
A eso de las 2hs volvío. cuando me vió me dijo "pero ponete en actitud de parir" "no parece que estuvieras por parir" "te tengo que ver transformada"
primero me revisó. una sonrisa en su cara lo dijo todo. el niño estaba más cerca. La dilatación seguía bien pero ahora tenían que aumentar las contracciones. eran necesarias contracciones más seguidas y más fuertes para que el parto se desencadene. ahí fue que me dijo todo eso de que me quería ver transformada. me acuerdo que me dijo que me pusiera a correr muebles o tomar algún té para aumentar las contracciones. 
volvió a irse. dijo que volvía a las 2 horas.
claro que siempre antes nos decía que cualquier cosa la llamaramos.
P la acompañó otra vez. después supe, después  de que pasó todo, que ella ahí dejó sus cositas. este hecho le di a P mucha alegría. yo ni me enteré.
ya estaba en mi viaje.
Me acuerdo que empecé a caminar mucho por toda la casa, me iba hasta el fondo y volvía, esto ya lo venia haciendo en los días anteriores. pero "hoy era distinto" "hoy nace" decía P. todo  el tiempo, su certeza me acompañaba.
no me acuerdo si cominos. P creo que hizo una tarta. pero yo no comí nada, no tenía hambre. estaba en tarea.
Creo que como las 3 de la tarde empezaron las contracciones más intensas, me puse en el piso arriba de una manta y me acuerdo que daba vueltas sobre mi misma como un perro que se busca la cola. creo que vi a la tuna (perra)  y mermelada (gata) hacer esas vueltas cuando estaban pariendo a sus crías.
las contracciones eran fuertes pero no dolorosas y claramente eran cada vez más intensas. creo que tipo a las 17hs P empezó a prender la salamandra y estufa a querosene. en un hornito puso esencia de melisa a pedido mío.
yo seguía moviendome como un animal , un bicho de la naturaleza. eso me sentía, buscaba las cuatro patas, buscaba el piso.
a las 6 de la tarde más o menos vino devuelta R. ahí cuando entró y percibió, me vio  y dijo "ahora sí cambió algo"
creo que me revisó y escuchó al bebé.  todo iba bien. ahí me vine más para el comedor. ella se fue a otra habitación (supe después que se sentó en un sillón y se puso a pispear los libros de la biblioteca y leyó un rato a mafalda)
yo en el comedor seguía mi viaje. ya estaba toda desnuda, desencajada. es verdad esa sensación que  me habían dicho de que en cada contracción es como que te vas y después volvés. me acuerdo que estaba en el piso haciendo casi siempre movimientos circulares. creo que estuve sola un buen rato. P también salió de la visión. por ahí escuchaba que ellos hablaban.
R en un momento me reviso y me dijo que ahora si quería podía meterme en la ducha. Antes me había dicho que no (aunque yo quería) porque las contracciones seguían muy espaciadas y poco fuertes (según lo que ella decía que era necesario para que el parto se desencadene) y si me bañaba eso relaja y frena las contracciones y teníamos que provocar todo lo contrario. al menos hasta que hubiera dilatación total. recuerdo que R nunca  me dijo cuanto iba dilatando, es muy común en los relatos de partos que digan "tenía 4, tenía 8 de dilatación" etc. yo nunca supe.
cuando me reviso me dijo  "ahora sí". así que me metí en la ducha con una silla, no para sentarme sino para apoyarme hacia adelante, el agua me pegaba en la espalda. ahí tuve muchos viajes cósmicos. cerraba los ojos y veía cosas. lamentablemente ahora no las recuerdo. pero sí eran como visiones. también me acuerdo que eran extraños los sonidos que emitía. en el baño también me quedé sola un rato largo. sé que en un momento R me revisó a pedido mío.
quería saber sí ya podía hacer fuerza. me acuerdo que me preguntaba si sentía ganas como de hacer caca y yo le decía que no sabia, que tenía ganas de hacer fuerza. me dijo después de que me reviso que todavía no, que esperara..
en un momento me dieron ganas de salir de la ducha. P  puso unas frazadas en el comedor frente al sillón, al lado del baño y ahí me quedé.
Un rato se me cortaron las contracciones me acuerdo que les pregunté a ellos sí creían que iba a poder.
R. me dijo "ahora que te queda lo más fácil no vas a poder?" yo no sé bien que pensaba. creo que sentía que no era posible tal milagro.
Ahí me acuerdo que R le pidió a P que baje un poco las luces. apagaron todo y dejaron un velador.
las contracciones empezaron a aumentar. yo quería ponerme en 4 patas iba y venía en el suelo. el registro del único dolor fuerte que recuerdo es más o menos a esta altura que empecé a sentir que el sacro me estallaba en mil pedazos. P me puso una bolsa con agua caliente y eso me aliviaba.
Todo empezó a acelerarse
ahí vi o mejor dicho percibí, porque para esa altura mi visión era muy parcial, como de ensueño. pero percibí que trajeron las cosas de ella.
en un momento ella me pidió que mejor me quedase en cuclillas, el dolor del sacro era muy intenso y me desconcentraba. cambiamos varias veces de posición pero siempre en el lugar. P se quedó sentado en el sillón y yo me colgué de sus rodillas.
empecé a hacer fuerza. en un momento me bajó la presión. me desvanecí colgada de las rodillas de P en cuclillas. él me sacudió para arriba. yo dije "creo que me bajó la presión", "que presión ni que presión" me dijo P como diciendo ponete las pilas.
me acuerdo que se me dormían las piernas, no las sentía directamente.
abrieron la ventana para que corra el aire, entró la gata ciruela, la sacaron cagando. prendieron el caloventor en frío. para que me reponga.
R me dijo "te mareas porque estás respirando mal, te estás hiperventilando, respirá más tranquila"
yo ya estaba desencajada, me choreaba la transpiración, cada tanto hacía fuerza.
se rompió la bolsa. me acuerdo como salió todo el líquido, era una sensación tan nueva y extraña parecía que me cagaba y meaba encima.
en alguno de esos momentos R le pregunta a P si teníamos vaselina (nunca había estado contemplado entre los elementos necesarios para el parto la vaselina, en casa justo había por una circunstancia totalmente inhabitual)  yo escuché, a pesar de que estaba en otro lugar también estaba acá, eso es algo muy fuerte que me pasó durante el parto. Escuché que P no sabía si había. entonces  hice un esfuerzo enorme por volver y reunir las palabras correctas y exactas para que P llegara a la vaselina. la encontró.
ella se puso en los dedos y me pasó un poco por la vagina. yo creía realmente que no lo estaba pudiendo hacer y empecé a sentir que no podía más. en un momento me dice "tocate" yo toqué y no sentía nada, no entendía que estaba tocando, pensé que era la vulva y después P me dijo que era la cabeza del bebé.
yo ni me imagina que él bebe ya estaba ahí.
ella me decía cuando sientas una contracción puja. pero yo ya no sabía ni que sentía, ella me tocaba la panza para ver si estaba dura.
"con rabia fernanda" estás haciendo la fuerza en la garganta, hacela abajo "con rabia" yo escuchaba sus palabras como súplicas y cuando le miraba la cara también veía un gesto suplicante.
yo sentía que no podía más. no sentía los pies, ni las piernas, cuando pujaba apretaba los ojos y pegaba unos gritos guturales, bien guturales, no eran gritos eran como quejidos de animal.
me acuerdo que me dijo: en la próxima contracción poné todo, mucho más, hasta ahora no fue nada, pone toda la fuerza, todo lo que más puedas, todo....
o algo así. pero me acuerdo que fue clara en la idea de que tenía que ser una fuerza sobrehumana, de otro mundo. yo ya me sentía morir. realmente es una sensación de límite total y absoluta. claramente me acuerdo que vino la contracción, cerré los ojos e hice toda la fuerza que pude, me entregué toda, puse todo lo que tenía, como quien se arroja al vacío. me acuerdo que la cabeza se me puso en blanco total, gemí y silencio y un profundo vacío...
y de pronto, haciendome volver, escucho la voz de P que me dice "ahí está el garoto fer, mirá, ahí está el garoto" abro los ojos y veo un bebé que se acerca a mi pecho. todo mi cuerpo temblaba, convulsionado.
P, que estaba sosteniendome y haciendo la fuerza conmigo, me ayudo a recostarme mientras R me ponía a A en el pecho.
yo temblaba y trataba de que se agarrara al pezón. no lo podía creer, ahí estaba.
Agradecí y le di la Bienvenida.
me dolía todo. lo que sigue fueron movimientos de P y R que se pusieron a acomodar todo. primero creo que al rato lo agarraron al bebé y lo vistieron y le dieron la vitamina k y las gotitas en los ojos. y me lo volvieron a dar. no sé en que momento hice la expulsión de la placenta, sé q R me ayudó tirando un poco del cordón. supongo que ahí el bb estaba con su papá.
El corte del cordón tampoco lo recuerdo mucho, pero sé que lo corto P.
ahora me acordé que cuando A estaba por salir (aunque yo no lo sabía) R le pregunto si quería recibirlo él, y él le dijo que le parecía mejor quedarse ahí, sosteniendome.
ahí nos quedamos con A en el piso reconociendonos. a mi me dolía todo y no sentía nada conocido. era otra yo. otro mundo, otra realidad otro lenguaje.
después me ayudaron a ponerme de pie y fuimos a la cama.
ahí ella me reviso con mejor luz. no me había hecho nada, sólo un pequeño desgarrito interno que era lo que ardía pero que pronto pasaría. 
R le mandó un mensaje a J diciendole que todo había salido bien.
A nació a las 22.40hs de un martes 15 de noviembre de 2011 (al día siguiente supimos que pesaba 3,130 kg y que medía 51cm) 
El día había sido hermoso, cálido y soleado y la noche no se quedaba atrás. estrellada, azul y fresca. 
R se fue como a la 1 de la madrugada. ahí la llamamos a mi mamá y a mi hermano que al rato llegaron. me ayudaron, mi mamá a bañarme y P acomodó la cama que la había manchado cuando R me reviso.
después se fueron y quedamos los tres acostados. P se durmió enseguida. yo no pegué un ojo. todo era distinto. la maravilla de la vida, de la creación.
yo ya era otra. P también. y A llegaba lleno de luz. 
a las 7 de la mañana R estaba de vuelta. y en la tarde también vino. acompañandome de cerca. junto a las visitas de los y las amigas que se acercaron a bienvenir y abrazar.
los dias que siguieron fueron muy extraños y plenos.  vibrantes.
la vida, de verdad, había cambiado ahora sí que para siempre...

parir fue la experiencia más trascendente de mi vida y agradezco a la naturaleza por la posibilidad de haberlo transitado.
que está bien bueno creer, que se puede, que siempre hay salida.

....

Hoy van a hacer  3 años que escribí este relato y 4 de ese día en que Amadeo nació. Y sigo asombrada de la lucidez que la vida del niño trajo a la mía. 
experimentar el amor puro. y el puro caos de lo que nunca más va a detenerse.