sábado, 14 de marzo de 2015

BORDE



hay algo en el orden del desorden
alguna ilegalidad
caótica
que hace
estallar
esta piedra
que hace
volverla blanda
hay algo en el devenir cotidiano
algo en el musgo del cuerpo herido
de la salvia
y la espuma
que hace ablandar la piedra hasta volverla  esponjosa
hay algo en el sin sentido
o el suceder cosmológico
algo en el origen de la tierra
algo en las múltiples existencias de los que me antepasaron,
me cohabitan y me vendrán 
que hace que todo tiemble ahí dentro
se desvanezca
que las cosas pierdan su peso
que quede inmóvil frente a la inmensidad
algo del desorden del orden
que me vuelve sensible entre las pestañas
entre los dedos
los pelos
y cada órgano revolucionado
cómo si no recordaran su función
o quisieran subvertirla o quisieran hacerme notar
que exiten que están ahí
a pesar de mí
o sin mí
(¿cómo es eso de un cuerpo sin órganos?)
soy un cuerpo sensible
y confieso haber sentido
lo inmenso, lo terrible 
esta vida
desbordada
que ya no quiero ni elijo
esta falta de bordes
no límites
sino bordes
no fronteras
sino bordes
costados vértices
pausa
momentánea
y activa

estoy súbitamente en un pérfil
contemplo el borde del pasado
el horizonte
el borde del futuro
la grieta,
las líneas que dibujan el árbol
los ojos aguados
aquellas manos presentes

todo lo bello ahora tiene densidad
las horas, cada segundo
se vuelve espeso
nunca antes, hasta ahora,
me había tocado vivir de esta forma

bienvenida


venida del desparramo
me rejunto
y resuelvo, y revuelvo

aprender a dejar algunos pedazos
afuera

(2007)

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